Nuestra historia

El movimiento global The Tide se inspira en una historia que muchas personas en todo el mundo han escuchado o leído de alguna forma, ‘The Starfish Story’:

Mientras caminaba por una playa, un hombre mayor vio a lo lejos a un niño que recogía estrellas de mar de la arena y las devolvía con cuidado al océano.

Al acercarse al niño, el hombre sonrió y le dijo:

“¿Por qué devuelves las estrellas de mar al agua?”

El niño respondió:

“El sol ya salió y la marea está bajando; si no las devuelvo al agua, se van a morir.”

El hombre comentó:

“Pero, hijo, ¿no te das cuenta de que hay muchísimas estrellas de mar en cada kilómetro de esta playa? ¡Es imposible que marques la diferencia!”

El niño escuchó con cortesía. Luego se agachó, recogió con cuidado otra estrella de mar y la lanzó más allá de las olas que rompían.

“Señor”, respondió, “para esa sí marqué la diferencia.”

Los actos, por pequeños que sean, SÍ pueden marcar la diferencia.

¡La comunidad de The Tide cree que incluso un pequeño acto de bondad puede marcar una diferencia significativa en el mundo! Sin embargo, nuestra historia va aún más allá…

Mucha gente no sabe que ‘The Starfish Story’, tal como la recuerda, tiene su origen en un ensayo titulado ‘The Star Thrower’ (‘El lanzador de estrellas’), escrito en 1969 por Loren Eiseley como parte de su colección The Unexpected Universe (El universo inesperado).

Eiseley comienza el ensayo como un cínico, convencido de que el sufrimiento es demasiado enorme para que una sola persona pueda oponerse a él de verdad. Muchos nos sentimos identificados. Entonces, un hombre al que llama el lanzador de estrellas le responde, no con un argumento, sino devolviendo estrellas de mar al mar.

“Llámame otro lanzador”,

dice Eiseley, y empieza a devolverlas él mismo. El lanzador de estrellas ya no está solo.

Este es el corazón mismo del movimiento The Tide.

La adaptación que la mayoría conocemos nos deja un mensaje sencillo pero poderoso:

Un acto de bondad puede marcar la diferencia en una vida.

Pero el original nos lleva a algo más:

Una persona decide hacer un pequeño acto de bondad. Otra persona lo ve y se une. Luego otra la sigue. Lo que empieza como un acto aparentemente insignificante puede convertirse en algo mucho más grande de lo que cualquier persona podría lograr sola.

ESO ES LA MAREA.

Quizás nunca resolvamos todos los problemas ni ayudemos a todas las personas que lo necesitan. Pero sí podemos ayudar a quien tenemos delante. Y cuando suficientes personas toman esa misma decisión, cuando un acto inspira otro, y otro más, algo transformador empieza a suceder…

Los actos de bondad individuales se convierten en impacto colectivo.

Los actos que parecen pequeños se convierten en olas.

Juntos, The Tide sube, y eleva consigo a la humanidad.

Si Nuestra historia resuena contigo, te invitamos a recoger una estrella de mar, marcar la diferencia y unirte a The Tide.

La mascota estrella de mar de The Tide sosteniendo un letrero que dice Bienvenido a The Tide